Pregunta: QUIERO SABER EL SIGNIFICADO DE LOS 2,300 DÍAS.  GRACIAS

Respuesta: Es para mí todo un placer responder a tu pregunta en este momento. En realidad es un poco complicado explicar la profecía de los 2300 días por este medio, ya que en algunos casos requiere una explicación personal y un intercambio de preguntas y respuestas mientras lo explicamos para poder comprenderla mejor, no obstante, haré todo lo que esté a mi alcance para que puedas comprenderla. En tu pregunta deduzco que no sólo quieres saber el significado de los 2300 días sino también la explicación de la profecía en detalles.

Los 2300 días aparecen en una profecía dada a Daniel, a continuación leemos:

Y oí un santo que hablaba; y otro de los santos dijo á aquél que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora que pone el santuario y el ejército para ser hollados? Y él me dijo: Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado. (Daniel 8:13,14)

Esta visión sería mejor entendida en su contexto, si lo analizamos, nos damos cuenta de que el último de los poderes mundiales que aparece inmediatamente antes de la expresión "2300 días", es el del "cuerno pequeño" (Dan. 8:9-12). Este poder destruiría toda la estructura de culto establecida por Dios, incluso haría prevaricación sobre el santuario ...  "Aun contra el príncipe de la fortaleza se engrandeció, y por él fué quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra. Y el ejército le fue entregado a causa de la prevaricación sobre el continuo sacrificio: y echó por tierra la verdad, é hizo cuanto quiso, y sucedióle prósperamente."(Dan 8:11-12)

Daniel, apesadumbrado por todo esto se entristece, y Dios lo sabe, así que en la visión misma Dios hace resonar la pregunta: " ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora que pone el santuario y el ejército para ser hollados?" ( Daniel 8:13) y no deja la respuesta en el vacío, sino que el mismo santo que la hizo, la responde: "Hasta dos mil y trescientos días de tarde y mañana; y el santuario será purificado." (Daniel 8:14)

En otras palabras, hasta aquí tenemos dos elementos: a) Una situación desventajosa y desastrosa para el santuario, lugar donde se celebraban los cultos y b) Una solución: La purificación del santuario, 2300 días después.

Ahora cabe la pregunta: ¿2300 después de qué?

La explicación no aparece en el capítulo 8, sino en el 9. Nota la parte sombreada en rojo. Veamos...

"Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde. hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos." (Dan 9:20-25)

¿Por qué buscamos la explicación de esta visión varios versículos después, en el capítulo 9?. El contexto lo dice todo. Una vez que Daniel recibió la visión de Daniel 8, donde se le dice que el santuario sería hollado, o sea, humillado y pisoteado y también se le dice que esta visión no era de corto tiempo sino "para muchos días" (Dan. 8:26) o sea, no se resolvería hasta 2300 días después (tomemos en cuenta que para estos profetas día equivale a año o sea en realidad estamos hablando aquí de 2300 años, por ejemplo: Números 14:34; Ezequiel 4:6), él se angustió en extremo: "Y yo Daniel fui quebrantado, y estuve enfermo algunos días: y cuando convalecí, hice el negocio del rey; más estaba espantado acerca de la visión, y no había quién la entendiese." (Dan 8:27)

Aquí se acaba el capítulo 8 y Daniel aún no entiende la visión. ¿Dónde entonces se explica dicha visión que él no entiende?, obviamente, en el capítulo siguiente: Revisa estos textos conmigo ahora...   "Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como a la hora del sacrificio de la tarde.  Hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión." (Daniel 9:21-23) ¿Cuál visión?, no hay otra, la visión que Daniel había recibido recientemente y que "no había quien la entendiese" (Daniel 8:27)

Ahora bien, esta visión es explicada en detalles aquí, incluyendo la pregunta: ¿Cuándo comenzaría el período de los 2300 años?. La respuesta está a la mano: " ... desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalén" (Daniel 9:25). ¿Cuándo fue esto?... Bueno, el edicto más completo y por demás el último de ellos para edificar Jerusalén, fue dado en el año 457 A.C. por el rey Artajerjes (Esdras 7:1-26). Tomando en cuenta ciertos detalles del calendario, como por ejemplo, que no existe un año 0, sino que al año 1 antes de Cristo le siguió el año 1 después de Cristo, sumando 2300 años al 457 A.C. nos ubica en algún momento del año 1844 DC. En algún momento de este año, "el santuario ... sería ... purificado" (Daniel 8:14). Esto nos trae otro dilema, ¿cuál santuario?, en el 1844 no existía el santuario de Israel.  La única explicación lógica sería el santuario que hay en el cielo (Hebreos 8:2,5; Hebreos 9:12,24), esto lleva otra pregunta y otra respuesta, ya que de por sí, explicar el asunto del santuario lleva mucho tiempo y es otro tema, aunque, obviamente relacionado con éste. Ya que tu pregunta es sobre los 2300 días, pasaremos de lado por el tema del santuario y seguiremos concentrados en esta profecía en cuestión.

En este momento ya vemos que esta profecía dada a Daniel registra los eventos que ocurrirían desde el momento de la "salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén", o sea, 457 AC hasta 2300 años después, o sea, 1844 DC. El fin de este período sería marcado por la "purificación del santuario". Ahora bien, en la explicación que se le da a Daniel se incluyen eventos que ocurren dentro de este período, observa estos textos: (He resaltado en rojo los eventos)

"Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; tornaráse á edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y á la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda: después con la muchedumbre de las abominaciones será el desolar, y esto hasta una entera consumación; y derramaráse la ya determinada sobre el pueblo asolado." (Dan 9:23-27)

Aquí se menciona el período de 2300 días desglosado en semanas o que es el equivalente a períodos de 7 años, recuerda semana de siete días es igual en profecía a siete años. Dentro de este período, que comenzó con la orden de reconstrucción de Artajerejes y culminó con la purificación del santuario, 2300 años después, ocurrirían ciertas cosas, tales como: Concluir la prevaricación y el pecado, expiar la iniquidad y traer justicia, además de la unción del "Santo de los Santos", o sea Jesús en persona haciendo su misión, nota la expresión "hasta el Mesías Príncipe". También dentro de ese período se le quitaría la vida al Mesías y esto haría cesar la ofrenda y los sacrificios rituales. En fin todos estos eventos, marcados por tiempos de años simbolizados por semana, ocurrirían sin lugar a dudas y en tiempo preciso así como estaba profetizado en esta visión. A continuación te pongo unas tablas que ilustran cada uno de estos eventos y los momentos en que ocurrieron, quizás esto ayude a clarificar tu mente en este aspecto:

Te explico este gráfico a través del texto bíblico:

a) "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos." (Daniel 9:24) Setenta semanas proféticas, esto es desde el 457 AC hasta el 34 DC o sea un total de 490 días o años, cuando tuvo lugar la muerte del primer mártir cristiano, Esteban.

b) "Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar á Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas." (Daniel 9:25) De las setenta semanas anteriores se desglosa un período de 69 semanas, o sea, 7 + 62. Esto es para el "Mesías Príncipe". La palabra Mesías proviene del Hebreo "mashíaj", del verbo mashaj, que significa "ungir", este ungimiento daría lugar 69 semanas proféticas después del 457 AC, o sea, 483 años después, esto nos ubica en el 27 DC, donde tiene lugar el bautizo de Cristo.

c) "Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y no por sí: y el pueblo de un príncipe que ha de venir, destruirá á la ciudad y el santuario; con inundación será el fin de ella, y hasta el fin de la guerra será talada con asolamientos. Y en otra semana confirmará el pacto á muchos, y a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda." (Daniel 9:26,27) En algún momento posterior a las 62 semanas moriría Jesús. Ahora, ¿en qué momento?. A juzgar por la declaración que le sigue, esto estaría ubicado a la mitad de la siguiente semana que completa las 70 semanas. La mitad de una semana son 3 días y medio, lo que lo haría 3 años y medio en profecía. Esto nos ubicaría tres años y medio después del año 27, la fecha sería los alrededores del año 31 DC para la muerte de Jesús. ¿Por qué decimos que la muerte de Jesús sería a la mitad de la semana profética?, muy simple, la declaración dice: " a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda" (Daniel 9:27), esto sucedería en ocasión de la muerte de Cristo, cuando los sacrificios dejarían de tener la utilidad que hasta ese momento tenían.

Bien mi hermano, estoy seguro que no es suficiente una explicación de algo tan complicado en este espacio, no obstante, espero, al menos, haber podido satisfacer algo de la información que necesitas sobre este tema. Para terminar me gustaría dejarte las notas del Comentario Bíblico Adventista que trata de este tema:

"La salida de la orden.
Cuando fue dada esta visión, Jerusalén y el templo todavía estaban en ruinas. El cielo anuncia que se daría una orden para reconstruirlos y restaurarlos, y que desde esa fecha pasaría un número determinado de años hasta el Mesías anhelado por tanto tiempo.
En el libro de Esdras se registran tres decretos referentes a la repatriación de los judíos: El primero en el primer año de Ciro, alrededor del 537 a. C. (Esd. 1: 1-4); el segundo durante el reinado de Darío I, poco después del 520 (Esd. 6: 1-12); el tercero en el 7° año de Artajerjes, 458/457 a. C. (Esd. 7: 1-26). Hay informaciones adicionales en el t. III, pp. 100-108.
En sus decretos, ni Ciro ni Darío dispusieron medidas efectivas para la restauración del Estado civil Judío como una unidad completa, aunque en la profecía de Daniel se prometía una restauración del gobierno religioso y del gobierno civil. El decreto del séptimo año de Artajerjes fue el primero que dio al Estado judío completa autonomía, bajo el domino persa.
Uno de los papiros de doble fecha descubierto en la colonia Judía de Elefantina, Egipto (ver t. III, pp. 106-111), fue escrito en el año de ascensión al trono de Artajerjes en enero del 464 a. C. Este es el único documento judío de ese año que se conozca. Comparándolo con otros registros antiguos, se puede deducir que, mediante el cómputo judío, el "comienzo de su reinado" o "año ascensiones" (ver t. II, pp. 141-143) comenzó después del Año Nuevo Judío de 465 a. C. y terminó en el siguiente Año Nuevo judío, en septiembre-octubre del 464 a. C. Entonces, su "primer año" (su primer año calendario completo) habría ido desde septiembre-octubre del 464 a. C. hasta septiembre-octubre del 463 a. C. El 7° año de Artajerjes se extendería entonces, desde el otoño (septiembre-octubre) del 458 a. C. hasta el otoño del 457 a. C. Las disposiciones del decreto no fueron llevadas a cabo hasta después de que Esdras volvió de Babilonia, lo que ocurrió entre julio y septiembre del 457 a. C. Ver en el t. III, pp. 103-108, un estudio de Esd. 7 y la precisión histórica de la fecha 457 a. C. como 7° año de Artajerjes. Ver un estudio completo del tema en S. H. Horn y L. H. Wood, The Chronology of Ezra 7 (Ed. rev. 1970)."

Mesías.
"Heb. mashíaj, del verbo mashaj, "ungir". Por lo tanto, mashíaj describe a un "ungido" tal como el sumo sacerdote (Lev. 4:3, 5, 16), los reyes de Israel (1 Sam. 24: 6,10; 2 Sam. 19: 21), Ciro (Isa. 45: 1), etc. La versión griega de Teodoción traduce la palabra mashíaj literalmente, Jristós, palabra que viene del verbo jríÇ, "ungir", y por lo tanto significa sencillamente "ungido". "Cristo" es una trasliteración de jristós. En la historia judía posterior se aplicó el término mashíaj al Libertador esperado que habría de venir (ver Juan 1: 41; 4: 25-26).
Daniel predijo que el Mesías Príncipe anhelado por tanto tiempo habría de aparecer en un tiempo especificado. A este tiempo se refirió Jesús cuando declaró: "El tiempo se ha cumplido" (Mar. 1: 15; DTG 200). Jesús fue ungido en ocasión de su bautismo en el otoño [del hemisferio norte] del año 27 d. C. (Luc. 3: 21-22; Hech. 10: 38; cf. Luc. 4: 18)."

Siete semanas, y sesenta y dos semanas.
"La forma natural de calcular estas semanas es considerarlas como consecutivas, es decir que las 62 semanas comienzan al finalizar las 7 semanas. Estas divisiones componen las 70 semanas, mencionadas en el vers. 24 de esta manera: 7 + 62 + 1 = 70. Respecto a la última semana, ver com. vers. 27.
Comenzando en el otoño (septiembre-octubre) del 457 a. C., cuando entró en vigencia el decreto, las 69 semanas proféticas, o 483 años, llegan hasta el bautismo de Jesús en el año 27 d. C. Se ha de notar que si se hubieran computado los 483 años comenzando del principio del 457 a. C., se hubieran extendido hasta el final del año 26 d. C., porque el período de 483 años requiere 457 años a. C. completos más 26 años d. C. completos. Puesto que el período comenzó muchos meses después del comienzo de 457 a. C., habría de terminar el mismo número de meses después del fin del 26 d. C., es decir el 27. Esto se debe a que los historiadores (a diferencia de los astrónomos) nunca cuentan un año cero (ver t. 1, p. 187). Algunos se han preguntado cómo Cristo pudo haber comenzado su obra en 27 d. C. cuando el registro dice que tenía alrededor de 30 años cuando comenzó su ministerio público (Luc. 3: 23). Esto se debe a que cuando se calculó por primera vez la era cristiana, hubo un error de unos cuatro años. Es evidente que Cristo no nació en el año 1 d. C. puesto que cuando nació todavía vivía Herodes el Grande, y Herodes murió en el año 4 a. C. (Mat. 2: 13-20).
Algunos expositores modernos interpretan de una forma completamente diferente estos períodos. El "mesías" es identificado como Ciro, Zorobabel o el sumo sacerdote Josué (ver Esd. 3: 2; Zac. 3: 1, 3; 6: 11-13). Algunos consideran que "la orden para restaurar y edificar a Jerusalén" es la profecía dada por medio de Jeremías de que Jerusalén sería 880 reconstruida (Jer. 29: 10). Esos expositores creen que esta "orden" se puso en vigencia en 586 a. C., el año de la destrucción de Jerusalén, y que las "siete semanas", o sea 49 años, llegan aproximadamente hasta el decreto de Ciro. Además esos expositores mantienen que las 62 semanas, o 434 años, llegan hasta la era de los Macabeos. El pacto de la septuagésima semana lo entienden como la unión de Antíoco con los judíos apóstatas. Traducen "a la mitad de la semana" (Dan. 9: 27) como "media semana" (ver com. cap. 9: 27) y aplican la "media semana" a la profanación del templo hecha por Antíoco desde 168 hasta 165 a. C. (1 Mac. 1: 54; 4: 52-53). Los traductores de esta escuela de interpretación usan otra puntuación posible en Dan. 9: 25 para favorecer esta idea.
Como ya lo hemos demostrado, sólo una distorsión de las cifras cronológicas permite que esos expositores lleguen a los acontecimientos que según ellos cumplen los requisitos proféticos. Cuando esas cifras se aplican. a Cristo, su ministerio y su muerte, y la predicación del Evangelio a los judíos, se logra una perfecta sincronización. Ver com. cap. 8: 25."

Se volverá a edificar.
"Algunos intérpretes dan especial importancia al período de "siete semanas", o sea 49 años, pues afirman que representa el tiempo durante el cual se completaría la construcción de la plaza y del muro. Sin embargo, la información histórica de este período es muy escasa. Se sabe poco de las condiciones existentes en Jerusalén desde el tiempo de Artajerjes hasta el de Alejandro. Lo que puede saberse en base a la Biblia y los documentos históricos es fragmentario."

Plaza.
Heb. rejob, "un lugar amplio".

Muro.
"Heb. jaruts. Se usa con este sentido sólo aquí en el AT. En el hebreo de la Mishnah significa "una zanja". En acadio la palabra significa "foso de la ciudad". "Muro" es la traducción de la versión griega de Teodoción y de la Vulgata."

Después de las sesenta y dos semanas.
"Se mataría al Mesías después de este período y no durante él. Esta expresión no tiene por objeto fijar el tiempo exacto cuando ocurriría el calamitoso acontecimiento de la muerte del Mesías. Eso se hace en el vers. 27, donde ese suceso se ubica "a la mitad de la semana"."

Se quitará la vida.
"Según esta declaración profética, el Mesías no aparecería como lo esperaban los judíos, como glorioso vencedor y emancipador. En cambio, sería muerto en forma violenta."

No por sí.
"No será de él" (BJ). Literalmente, "y no hay para él". El significado de esta frase no es claro. La BJ añade en nota de pie de página: "Texto oscuro". Se han sugerido muchos significados posibles, tales como," y no tendrá nada", "no será", "y no hubo ayudante para él".

Y el pueblo.
"La traducción que aparece en el margen de algunas Biblias: "y ellos [los judíos] no serán más su pueblo", carece de fundamento pues no corresponde con el hebreo."

La ciudad y el santuario.
"Se predice aquí que el templo y la ciudad de Jerusalén serían raídos. Esto lo cumplieron los romanos en el 70 d. C. Los soldados romanos tomaron antorchas y deliberadamente las pusieron en la parte de madera del interior del templo, lo que produjo su completa destrucción. En vez de "el pueblo de un príncipe que ha de venir" la LXX reza "rey de naciones".

Otra semana.
"Esta semana, la septuagésima, comenzó en 27 d. C. al iniciarse el ministerio público de Cristo en ocasión de su bautismo. Se extendió más allá de la crucifixión en "la mitad de la semana", ocurrida en la primavera (marzo-abril) del 31 d. C., hasta el rechazo de los judíos como pueblo del pacto, en el otoño del 34 d. C. (490 años después de 457 a. C. nos lleva al 34 d. C.; ver com. vers. 25 en cuanto a la manera de hacer cómputo). La "viña" fue entonces arrendada "a otros labradores" (Mat. 21: 41; cf. Isa. 5: 1-7; CS 375, 462). Durante unos 31/2 años las autoridades de Jerusalén toleraron la predicación de los apóstoles, pero finalmente su rencor se tradujo en el apedreamiento de Esteban, el primer mártir cristiano, y la persecución general que se desató entonces contra la iglesia. Hasta ese tiempo los apóstoles y otros misioneros cristianos parecen haber limitado mayormente sus actividades a las proximidades de Jerusalén (ver Hech. 1: 8; 8: 1).
Puesto que las 70 semanas, o 490 años, son parte del período más largo de 2.300 años y puesto que los primeros 490 años de ese período 881 se extienden hasta el otoño del 34 d. C., es posible calcular la fecha de la terminación de los 2.300 años. Sumando a 34 d. C. los 1.810 años restantes de los 2.300 años se llega hasta el otoño de 1844 cuando el santuario debía ser "purificado" (ver com. cap. 8: 14).
Adviértase también que el cumplimiento de las predicciones de la profecía de las 70 semanas era para "sellar la visión" (vers. 24), es decir la visión del período más largo de los 2.300 días (ver com. vers. 21). El cumplimiento preciso de los acontecimientos predichos para la septuagésima semana, que están relacionados con el ministerio y la crucifixión de nuestro Señor, nos da una prueba incontestable de la certeza de los acontecimientos al final de los 2.300 días."

Confirmará el pacto con muchos.
"La persona de quien se habla aquí es el Mesías de los versículos anteriores. Si se interpreta así el versículo, la profecía de las 70 semanas o 490 años aparece como una unidad coherente y continua. Las declaraciones hechas hallan un cumplimiento exacto en tiempos del Mesías. La confirmación del pacto con muchos puede considerarse como la continuación de la nación judía como pueblo escogido de Dios durante el período citado. Por otra parte la "confirmación" puede ser la del pacto eterno (ver com. cap. 11: 28)."

A la mitad.
"Heb. jatsi, palabra que significa "mitad" (Exo. 24: 6; 25: 10, 17; etc.) o "medio" (Exo. 27: 5; 38: 4; etc.); el contexto determina el sentido específico. Varias de las versiones más recientes dicen "medio". Esa traducción se basa en la suposición de que el contexto habla de Antíoco Epífanes, quien durante unos tres años, suprimió los servicios del templo de Jerusalén. Pero Antíoco no calza en la cronología profética. No puede ser el tema de esta predicción. Como ya se ha demostrado, los períodos proféticos alcanzan hasta el tiempo del Mesías y el cumplimiento debe encontrarse en su tiempo.
La mitad de la semana sería la temporada de la pascua del 31 d. C., 3 1/2 años después del bautismo de Cristo en el otoño del 27 d. C. Ver com. Mat. 4: 12 respecto a la prueba de que ésta fue la duración del ministerio público de Cristo. Ver en Problems in Bible Translation, pp. 184- 187, un estudio de las palabras "medio" y "mitad"."

Cesar.
"Los sacrificios hallaron su cumplimiento en el sacrificio voluntario de Cristo, al que habían simbolizado. La ruptura del velo del templo hecha por una mano invisible en el instante de la muerte de Cristo fue el anuncio del cielo de que los sacrificios y las oblaciones habían perdido su significado."

(Tomado del CBA Tomo 4, Explicación de las profecías de Daniel 9)

Dios le bendiga ricamente y que pueda seguir estudiando con interés la Palabra de Dios.