Pregunta: Pastor, le agradecería si me aclara mas lo que nuestro Señor Jesús nos quiso decir en el Capítulo 13:13, 14, y 15 del evangelio de Mateo, los cuales se relacionan con su Palabra en Isaías y Deuteronomio, los motivos por el cual El hablaba en parábolas. El versículo 15 nos dice que:....."para que no vean con los ojos y oigan  con los oídos, y con el corazón entiendan y se conviertan y Yo los sane". ¿Porque no sanarlos si eso es lo que El hace con nosotros y ha hecho siempre desde que nuestro primeros padres pecaron en el Edén?

Respuesta: Hola, qué placer poder responder a su inquietud. El texto que ud. menciona es el siguiente:

"Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no miraréis. Porque el corazón de este pueblo está engrosado, Y de los oídos oyen pesadamente, Y de sus ojos guiñan: Para que no vean de los ojos, Y oigan de los oídos, Y del corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane." (Mat 13:13-15)

Esta declaración de Jesús es una respuesta a una pregunta que sus discípulos le hicieron, la pregunta fue:

"Entonces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?" (Mat 13:10)

De esa pregunta de los discípulos, Jesús explica la razón para sus parábolas. ¿Por qué Jesús no le hablaba a algunas personas (en realidad no siempre hablaba en parábolas) en parábolas?. Creo que la pregunta que está en tu mente, mi apreciado(a) hermano(a) es que si en realidad Jesús deseaba que ellos entendieran o no. Bueno, en realidad Jesús deseaba que ellos entendieran su misión y su naturaleza, pero él no quería que este entendimiento fuera para aquellos que en realidad no tenían interés en su persona. Y he aquí el punto importante de esta declaración. Déjame explicarte en más detalles.

Existían personas en Israel, en el tiempo en que Jesús predicaba por las calles, que en lugar de apreciar la obra de Jesús y seguirle con buenos propósitos, en realidad escuchaban sus mensajes tratando siempre de entramparlo en alguna declaración fuera de lugar que le comprometiera delante del pueblo y así tener ocasión de condenarlo y eliminarlo. Ejemplo de estos mezquinos motivos de algunos de los oyentes de Jesús aparecen en textos como estos siguientes:

"Y aconteció también en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Y le acechaban los escribas y los Fariseos, si sanaría en sábado, por hallar de qué le acusasen." (Luc 6:6-7)

"Entonces, idos los Fariseos, consultaron cómo le tomarían en alguna palabra." (Mat 22:15)

"Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar le en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas; Acechándole, y procurando cazar algo de su boca para acusarle."  (Luc 11:53-54)

En fin, este y otros muchos textos nos dicen claramente que no todos los que se acercaban a Jesús para escuchar sus enseñanzas, lo hacían con el propósito de aprender sinceramente y con corazón abierto lo que él decía. Muchos de sus enemigos, simplemente se acercaban para ver si decía algo inapropiado que ellos pudieran usar en su contra. De alguna manera esta gente cumplía la profecía de Isaías.. ¿qué es lo que realmente dijo Isaías? veamos ...

"Y dijo: Anda, y di á este pueblo: Oid bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad." (Isa 6:9-10)

¿Será que Dios no deseaba que el pueblo entendiera la palabra de Isaías?... Por supuesto que no..  Quizás la explicación más clara de lo que quería decir Jesús e Isaías lo leemos en una declaración de Pablo que aparece en el libro de Hechos... lee cuidadosamente conmigo:

"Y algunos asentían á lo que se decía, mas algunos no creían. Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres, Diciendo: Ve á este pueblo, y di les: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y de los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos taparon; Porque no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane." (Hech 28:24-27)

Aquí Pablo dice que quiénes taparon sus ojos fueron los mismos del pueblo, y lo aplica al hecho de que algunos de los que escucharon su mensaje en esa ocasión, no creyeron en lo que ellos habían dicho. Aquí entonces vuelve la pregunta: ¿Es Dios quien, a propósito, tapa los ojos y los oídos de los oyentes para que no crean?, NO, simplemente, es la misma gente quien ha engrosado (endurecido) su corazón para no creer. ¿Sabes?... esta sería la forma antigua de decir "el que no quiere creer, no va a creer". ¿Entiendes?... oh, por eso Jesús hablaba en parábolas... sólo aquellos que desearan con todo el corazón entender sus enseñanzas, las entenderían.. aquellos que se acercaban a Jesús para escucharle con intenciones diferentes a las de aprender, no entenderían nada... no porque Jesús no quería que ellos entendieran, sino que ellos mismos no estaban allí con ese propósito, entonces, al hablar en parábolas, Jesús hacía que sólo aquellos que estudiaran con sinceridad dichas parábolas, entendieran el mensaje escondido en ellas.

Recuerda algo muy importante... el contexto en el que esta declaración de Jesús es hecho, es el contexto de la parábola de los terrenos. Jesús nos dice en esta parábola (ver Mateo 13:3-8) que el evangelio, representado por una semilla (ver Mat 13:18-23) cae en diferentes terrenos, que representan el corazón de los oyentes, esta semilla sólo germina en buena tierra, de alguna manera esta parábola es la introducción a la declaración que Jesús hiciera después. Aquellos que ven pero no ven, oyen pero no oyen.. ¿entiendes el juego de palabras?... o sea que oyeron lo que Jesús dijo, pero no lo entendieron, son representados en la parábola como terreno en el cual la semilla no germina, pero según Pablo, esto no es responsabilidad de Dios, sino de la misma gente quienes "sus ojos taparon" (Hech 28:24-27) pues sus propósitos al escuchar no eran los mejores.

En la pregunta me dices: ¿Por qué no sanarlos si eso es lo que El hace con nosotros y ha hecho siempre desde que nuestro primeros padres pecaron en el Edén?. la respuesta es muy interesante, Jesús no sana a aquellos que no desean ser sanados, cuando el pueblo endurece su oído para no escuchar, tapa sus ojos para no ver y oye con pesadez (o desgano) la palabra de Dios, la obra que nuestro Salvador puede hacer, no es hecha, pues él no obliga a la persona a aceptar esta sanidad, sólo aquellos con verdaderos motivos e intenciones recibirán esa sanidad del corazón. ¿No crees que Jesús quería sanar también a aquellos que "no creyeron" ?, pero esto no fue posible, pues ellos tenían el "corazón engrosado", "oyeron pesadamente" la palabra que se les había dado y "sus ojos taparon" (ver Hech. 28:24-27). Esto mismo sucedió en tiempos de Isaías y sucedió mientras Jesús predicaba por las calles de Israel, tristemente, muchos cumplieron con las palabras del profeta Isaías... muchos que hubieran podido ser transformados por el poder sanador de Dios, no lo fueron, simplemente pues no se acercaron a Jesús con los motivos correctos, el motivo de aprender más de la fuente de salvación... en lugar de ello, se acercaron a Jesús con el propósito de entramparle, de acusarle y de ridiculizarle.

¿No habrá hoy día una situación similar?... No todos se acercan a la iglesia hoy día con motivos sinceros y correctos. Esos, tristemente, no encuentran la sanidad que Jesús desea ofrecerles, ¿por qué?, pues porque su corazón está duro, y aplican el principio de que no es que "no crean, sino que no quieren creer". Estos, están, sin sanidad. ¿Cuántos existen hoy así?... muchos, en realidad, muchos.

Nota algo interesante, y con esto termino, cuando Jesús termina de decir la parábola del sembrador él dijo una declaración: "Quien tiene oídos para oir, oiga." (Mat 13:9) Y yo pregunto, habrá alguno sin oído en aquel momento... bueno, quizás no sin órgano auditivo, pero sí sin la intención correcta para entender lo que acababa de decir... esos, no entendieron nada.

Dios te bendiga, espero haber podido aclarar su inquietud.